viernes, 25 de septiembre de 2015

Al filo... de viaje: Austin, Texas

¡Bienvenidos al primer especial Al filo... de viaje! Esta vez reseñamos algunos restaurantes que visitamos en Austin, Texas.

Adelantándome a los reclamos que quizá surjan al final de ¿y dónde está el brisket?, ¿y la barbecue?, ¿fuiste a Texas y no comiste nada ahumado?, aparte de que sería muy cliché, en realidad no fui porque no me dio tiempo y quería probar cosas distintas.

Austin es una ciudad liberal, cosmopólita, estudiantil... o sea, ultra hipster, por lo tanto las opciones culinarias son variadas, encuentras de todo, y aquí traemos una pequeñísima muestra de ello. ¡Comenzamos!

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Thai Kitchen

Guadalupe St. 3009

thaikitchentx.com

Precios: medios

Un lugar de auténtica comida tailandesa, regentado por tailandeses y con decoración ad hoc. Acabamos ahí porque es de los pocos restaurantes que abren a deshoras (después de las 10 pm... se tiene que ser no-gringo para trabajar “tarde”).

La comida es deliciosa. Degustamos el Yen Toe Fo, que es sopa de fideos de arroz acompañada de camarones, pollo, bolitas de pescado y tofu, con verduras y sazón picante.



También el Pad Woon Sen, que lleva fideos mezclados con pollo, col, huevo y cebolla con aderezo tailandés. Va acompañado de arroz blanco, justo en su punto y que combina muy bien con el platillo.



La Special Beef Noodle Soup, de nombre tan original, deleita con una carne suavecita y llena de sabor.



Su Chicken with Vegetables (otro de nombre súper creativo) lleva un sazón de soya con salsa de anguila, que le da al pollo un sabor simple, pero difícil de lograr. Incluye arroz por un lado, al parecer la tendencia es que seas tú el que se lo mezcle.



Por último, probamos el clásico Pad Thai, insignia de la cocina tailandesa, que es de pollo con fideos y vegetales guisados, muy sabroso.



En este lugar les gusta presumir del picante y crean platillos como el“Just Say No”, “Nuclear Shrimp” y “Never, Never Again”. Sólo para valientes.

Cabe mencionar que los meseros son super atentos y a cada rato están refilleando tu bebida, así tengas más de la mitad del vaso lleno.

Si buscan algo que no sea en la calle, fuera del horario gringo usual, y quieren probar algo diferente, Thai Kitchen es muy buena opción.

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Gloria's Latin Cuisine

Esquina de 6th St. y Lavaca

www.gloriascuisine.com

facebook.com/GloriasAustinDowntown

Precios: medios a altos

Éste es un lugar más “fresa”, pero más texano en la línea de que sirve comida de influencia latinoamericana, en contreto mexicana, salvadoreña, texmex y “salvatex”. Es una franquicia que tiene locales en otras partes del estado, nosotros visitamos el de Downtown Austin.

El lugar es elegante, había varios grupos celebrando ya que era tiempo de graduaciones universitarias (fuimos en mayo).

Aquí pasó algo divertido, porque alguien de los que íbamos tuvo una caída estrepitosa camino al baño y, sospecho que en un esfuerzo para que no los demandáramos, nos atendieron excelentemente bien.

El mesero hablaba español y nos trajo unos totopos acompañados de frijoles y salsa roja, deliciosos ambos al punto de la adicción, y estuvo refileándolo toda la tarde.

La salsa al principio parecía de bote, como la de Tostitos, pero la verdad es muy sabrosa, pica hasta que ya te la tragaste y eso es un indicador de que está muy bien lograda.

Escogimos la Carne Flameada de su menú salvatex, que puede ser pollo o res, esta última fue la que probamos. Es un corte de arrachera cubierto de salsa de tomate, queso, cebolla y champiñones salteados. El marinado es muy rico y los sabores se combinan muy bien, la carne está jugosa y suave. Viene acompañado de arroz.



Se puede escoger también la opción sin toppings, que sería la Carne Asada del menú salvadoreño.



Pero lo que se llevó las palmas fue el Churrasco Típico, también del menú salvadoreño. En palabras de quien lo consumió, entra dentro de los mejores tres cortes de carne que se ha comido en su vida. Es un corte de sirloin, de sabor súper concentrado, la carne jugosa y justo en el punto requerido, se derrite en tu boca. Lo acompañan arroz, chorizo argentino, plátanos y yuca fritos.



Para beber cuentan con varias cervezas latinoamericanas importadas. Probamos una Pilsener salvadoreña, toda una sorpresa conseguirla fuera de su país.

Gloria's nos dejó con buen sabor de boca, barrigas llenas y corazones contentos.

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Llama's Food Trailer

Esquina de 7th St. y Trinity

facebook.com/LlamasFoodTrailer

Precios: baratos

Después de una noche de fiesta, se antoja comer algo reconfortante para bajar las bebidas, y en Austin es algo que los restauranteros tienen muy bien calado, con varias opciones de food trucks y puestos para comer en plena calle de regreso del bar.

Llama's, atendido por un compadre peruano muy amable, ofrece comida criolla, es decir que combina ingredientes de América, con los traídos de Europa, con otros que venían del Pacífico como la salsa de soya.



Siempre me habían dicho que la comida peruana era exquisita, que era algo que tenía que probar. A simple vista parece que no tiene nada especial, de hecho es probable que realmente no tenga nada especial, pero hay algo en la mezcla de ingredientes, en la forma de prepararlo que la vuelve realmente adictiva.

Está, por ejemplo, el Lomo Saltado, que es carne de res guisada con verduras (cebolla, tomate, cilantro) con papas fritas, salsa de soya, salsa de ostiones y servido sobre arroz blanco. Es como algo que uno cocinaría en casa echándole “lo que haya”, pero es toda una fiesta en el paladar.



Probamos también su ceviche, típico plato peruano. Lleva pescado y cayo de hacha cocidos en limón con verduras, pero el toque se lo dan el maíz frito y el puré de camote. Exótico y refrescante.



Pasamos a la típica botana peruana: las Salchipapas, que así como suenan, son papas fritas con salchichas, a las que añaden cebollín y cilantro, e incluyen salsa de queso con ají (chile) amarillo y también ají rojo para sazonarlas. Se ve simple, es simple, pero te dan ganas de comerlas a diario.



De postre sirven alfajores, muy ricos aunque muy pequeños y algo caros para lo que son. Ah, y tienen para beber refrescos latinoamericanos, fue un gusto tomarse un Barrilitos de piña o probar la Incacola o la chicha morada peruanas.



Si salen de fiesta, al volver búsquenlo, no se arrepentirán.

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In-N-Out Burger

4515 Airport Blvd.

www.in-n-out.com

Precios: baratos

Dejamos para el final el apartado de comida rápida del viaje. In-N-Out no es lo más texano o austiniano del mundo, de hecho es una cadena californiana que poco a poco gana terreno fuera de su estado. Se diferencia de otros como McDonalds o Wendys en la supuesta calidad de sus hamburguesas.

El sitio no es muy atractivo, intenta emular un dinner de los 50, la gente que atiende va vestida así cuando toman tu orden. Eso sí, muy amables todos.

El menú no es muy variado: hay malteadas, hamburguesas y papas fritas. Está la normal, la con queso, la doble, la triple. Las caracteriza su salsa estilo mil islas que ya trae incluida, y cuentan con menú secreto donde si sabes puedes pedirla “Animal Style”, es decir, con la hamburguesa y las papas bañadas en salsa extra.

Probamos la hamburguesa con queso clásica, muy sabrosa, la carne está muy rica, aunque más pequeña que una Carl's Jr o Wendys. Acostumbrado a ello, me quedé con algo de hambre.



La acompañan papas a la francesa, algo tostadas de más y con poco sabor. Quizá se deba a que aseguran cocinarlas en aceite sin colesterol ni grasas trans y eso, aunque te mate, quizás es lo que les da el toque en otros sitios.

A decir verdad, In-N-Out me decepcionó un poco. Sí volvería, pero me habían hablado tan increiblemente bien del lugar que mis expectativas eran altas. Habría que probarlo en California, seguramente allá saben mejor.

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Así llegamos al final de este recorrido restaurantero-viajero. Obviamente hay mucho que ver y comer en el área de Austin, pero ocuparíamos unos 10 viajes para acabar de reseñar una muestra considerable . Por lo pronto, es hora de planear la siguiente aventura.

¡Hasta el próximo corte!...

jueves, 24 de septiembre de 2015

Abuela Victoria



Galena 1018-3, entre Hidalgo y Ocampo; Centro, Monterrey

facebook.com/AbuelaVaca

Precios: medios (aprox. 150 por persona)

Por Santoku

Sabor casero y ambiente acogedor, como si te sentaras en tu propia sala, con eso te abraza la Abuela Victoria.

Rebautizado así en honor a la creadora de su sazón (antes se llamaba “Abuela Vaca”), en este café-restaurante se especializan en comida de inspiración española, artesanal, con una pizca grande de cariño.



Y es que lo que está hecho con amor siempre sabe mejor, y así se siente al degustar, por ejemplo, una tortilla de patatas con chorizo español, cuyo sabor es como si saliera directamente de la cocina de unos queridos amigos en Madrid. Viene con pan de ajo y tomates fritos con aceite de oliva, sal y pimienta.




También puedes consentirte con unas crepas saladas con champiñones al pomodoro. No te confundas si parecen enchiladas, pues su sabor es totalmente mediterráneo, con salsa exquisita, garantía de un estómago contento.



La música de jazz suave, los muebles antiguos, los estantes con libros te invitan a quedarte un rato a leer, platicar o disfrutar del ocasional concierto de piano que da algún amigo de la Abuela.



Y para alegrar la tarde, qué mejor que alguna bebida refrescante y dulce. La limonada con hierbabuena, muy rica, quizás un poquito fuerte, y la limonada con guindas rojas, que lleva cerezas, son opciones recomendables para acompañar tu merienda.




Ah, pero no podíamos irnos de casa de la Abuela sin probar alguno de sus dulces secretos. Optamos por el muffin artesanal de chocolate con mermelada de fresa y nieve de vainilla; todo lo hacen ahí mismo y está delicioso, el helado fue lo mejor del postre.



Cuando necesites un rato de paz, visita a la Abuela Victoria, siempre tendrá una ración de comida rica, hecha con esmero y cariño para sacarte una sonrisa.

¡Hasta el próximo corte!...

martes, 15 de septiembre de 2015

ComicX



Av. Lázaro Cárdenas #1000, Galerías Valle Oriente, junto al área de comidas, segundo piso; Col. Valle del Mirador, Monterrey.

Precios: medios (consumo aprox. 100-150 pesos)

facebook.com/Comicx-Monterrey-411199332321882

comicx.com.mx

Por Santoku

Mientras tanto en el Salón de la Justicia... aparece el restaurante “donde comen los superhéroes”.

ComicX ofrece un menú variado, de cocina gringa-casual y bar, en un ambiente rodeado de tus personajes favoritos de los comics, videojuegos y ciencia ficción.

Superman, el Joker, Spiderman, Darth Vader, SubZero y hasta Bart Simpson se vuelven tus compañeros en este local que ya tiene unos años en Galerías Valle Oriente, y que es parte de una cadena sonorense con presencia en varias ciudades del país.



El menú tiene de todo: hamburguesas, pizzas, pastas, sandwiches, burritos, costillas bbq, cortes de carne, botanas... imagínense un Chilli's o Applebee's, pero menos caro y rodeado de figuras de héroes y villanos.

Ahora, si bien la decoración da en el blanco, la comida que sirven es su kriptonita. Ojo, no es mala, de hecho es muy rica, pero de eso a ser “súper” se queda corta.

Probamos la hamburguesa “Crock”, la más grande que había, esperando que nos trajeran un monstruo tamaño Hulk. Es grande, sí, pero lejos queda de sembrar el miedo en nuestro estómago.



Los 380 gramos de carnes dicen que están rellenos de queso crema, pimientos, champiñones y espinaca, pero la verdad sólo se siente el primero. La carne se desmorona facilmente y le falta sazón (o grasa). Completan la hamburguesa quesos monterrey jack, parmesano y americano, que ni se sienten, y aderezo honey mustard.

Las “Fantastic Fries” que la acompañan, esas sí, muy sabrosas, los gajitos están en su punto, muy bien sazonados.

Otra opción que probamos fueron las alitas boneless, que más bien son tiritas de pollo bañadas en salsa buffalo, en este caso nivel medio, pero tienen varios tipos de salsas a escoger según el nivel de picante que quieras. Vienen con aderezo blue cheese y fantastic fries.

Donde nos clavamos más fue en sus pizzas, que son individuales y pedimos varias opciones: la de pepperoni, la italiania (pepperoni, cebolla, aceituna, champiñones), la buffalo (pollo y salsa buffalo) y la vegetariana.





La más sabrosa de éstas resultó la buffalo, los sabores del pollo picosito y del queso hacen una excelente fusión. El resto no están nada mal, aunque podrían no usar champiñones en lata, les baja mucho su nivel de poder.

Cuentan con servicio de bar, con varias bebidas preparadas y cervezas, de éstas últimas puedes pedir una “yarda” para ti solo o para compartir, digna de Thor u Homero Simpson.

Si buscas un lugar diferente para ir a cenar con amigos, eres fans de los comics y videojuegos, lánzate volando al ComicX. Aunque si como dice su eslogan, es “donde comen los superhéroes”, no estaría de más mejorar un poco sus platillos, o los villanos la tendrán muy fácil.

¡Hasta el próximo corte!...

jueves, 3 de septiembre de 2015

Tomasino's



Emilio Carranza #999, entre Morelos e Hidalgo (al lado del Vips); Centro, Monterrey

Precios: baratos (50-70 pesos por persona)

facebook.com/tomasinospizzamonterrey

Por Santoku

Si no lo han visitado, ésta es una verdadera joyita en el centro de la ciudad, con un feeling mezcla de pizzería de barrio y cadena, aunque no tienen sucursales.

Adentro siempre huele deliciosamente a ajo y masa; su especialidad: la comida italiana. La cocina está expuesta para que desde afuera veas cómo cocinan y preparan en su horno de piedra los manjares que luego exhiben en la barra.



Tomasino's sirve pizza en rebanadas gigantescas, que si consumes en el restaurante te ayudan partiéndolas en pedacitos (aunque se atojaría maniobrar uno de esos monstruos a veces). También tienen stronbolis, calzonnes, pasta, lasagna y “stuffed”, que es como una rebanada de pizza doblada y hecha sandwich.

Vas a la caja, seleccionas lo que quieres de la barra o pides del menú que tienen apuntado detrás y vas a la mesa a esperar tu pedido. También se puede ordenar para llevar o a domicilio.

Las pizzas van desde combinaciones tradicionales de pepperoni, italiana, etc., hasta creaciones muy interesantes como de macarrones con carne molida, ensalada césar y la pizza dulce con M&Ms y Nutella.




El stuffed, muy sabroso, como su nombre lo indica, viene relleno de todo: pepperoni, pimientos, jamón, cebolla, salami, salsa de tomate... y lo que se junte.



El stronboli, muy recomendado, lleva lo mismo que el stuffed, pero enrollado.



Para subirle el volumen al sabor de tu comida, tienen en la mesa un aderezo picante cremoso, delicioso. También hay salsa picante tradicional y chilito en polvo.

Definitivamente, si andan moreleando, quieren ir a comer algo “delicioso, bonito y barato”, o son fans de las pizzas “de autor”, no se pueden perder Tomasino's; en Al filo... ya somos clientes frecuentes.

¡Hasta el próximo corte!...

miércoles, 26 de agosto de 2015

Rey Burger




Avenida Cordillera de los Andes, entre calles Alfonso de la Garza y Gilberto Delgado (al lado de los Tamales Salinas), Colonia Las Puentes, San Nicolás.

Precios: muy baratos (35-75 pesos por comensal).

Por Santoku

En esta ocasión visitamos un local “de barrio”, sencillo, con un señor que busca ganarse unas monedas con su guitarra mientras comes, que sirve a la gente de su colonia, pero de muy buen sazón.

Rey Burger sirve, además de hamburguesas, tacos, piratas y antojitos mexicanos, todo a precios muy accesibles. Esta vez probamos solamente su platillo estrella.

Las burgers pueden ser especiales (sencilla) o doble, llevan carne de res a la parrilla, queso asadero, aguacate, jamón, tocino... todo lo que una buena hamburguesa regiomontana debe llevar.

Viene comprimida, del tamaño justo para que te quepa en la mano y en la boca.



La carne tiene ese ligero sabor a carbón quemadito y humo que le da el toque especial casero, exactamente lo que uno espera de una hamburguesa norteña parrillada.

El queso es muy rico, en la medida justa para hacer el dúo dinámico matón con la carne.

Para acompañar pedimos papas a la francesa, que no vienen incluidas y deben ordenarse siempre por separado. Pero la porción que sirven es llenadora y de ahí pueden comer dos o tres personas con estómago normal.

Rey Burger es un buen lugar para darse la vuelta por el rumbo de San Nicolás, ya sea para sentarse con la raza a comer algo llenador y económico o pedir para llevar o a domicilio. Queda pendiente volver para probar su menú no hamburguesero.

¡Hasta el próximo corte!....

viernes, 31 de julio de 2015

Comida Árabe. Shawarma y Falafel del Sr. Abbas



Calle Garibaldi, entre 15 de Mayo y 5 de Mayo. Centro, Monterrey.
Sótano de Plaza Garibaldi, al fondo del área de comida.

Precios: muy baratos

Por Santoku

Un día, platicando con una buena amiga en un lugar de comida árabe nuevo, muy comercial, del que quizá ya hayamos hablado en este blog, le comenté lo obsesionado que estaba con el falafel.

Ella me preguntó entonces si conocía el de Garibaldi, y al notar mi ignorancia insistió en que debía probarlo, que no tenía comparación con el que nos estábamos comiendo (muy aceitoso, por cierto).

Para quien no sabe, el falafel son tortitas de puré de garbanzo, cilantro, ajo, cebolla y especias, fritas en aceite. Es típico de la cocina del Levante.

El lugar del supuesto “mejor falafel de Monterrey” está en Plaza Garibaldi, ésa que es refugio de gamers, otakus, fans de comics, raza que juega Yu Gi Oh! y otras tribus emparentadas. Si entras al sótano, al área de comidas, lo encuentras a la derecha casi en la esquina.

Es un changarro muy simple, nada glamuroso. Su nombre no es muy original, tiene un letrero con algo escrito en árabe y luego sólamente: “Comida Árabe. Shawarma y Falafel del Sr. Abbas”.

El mismo señor Abbas, dueño y cocinero del lugar, te atiende personalmente. Te ofrece una variedad de platillos de Medio Oriente entre los que están el falafel y el shawarma de pechuga de pollo (trompo de pollo, poniéndolo en palabras simples).

También hay hojas de acelga rellenas de arroz, kipes (como falafel, pero rellenos de carne o verdura) y los kipes amarillos, receta secreta de Iraq, país natal de Abbas.

Ya que iba con alguien que poco sabía de la comida de Medio Oriente, decidimos probar el platillo árabe, que trae un poco de todo, más papas fritas y aderezo picante o no, según prefieras. Por cierto, si eres vegetariano o vegano, te adaptan los platillos a tu gusto sin problema, hay un letrero que lo anuncia.



Primero, a lo que íbamos: el falafel está exquisito, sabe a carne... ¡sin serlo! Era exactamente lo que estaba buscado, pasa con honores, al menos de lo que yo he probado sí es el mejor de la ciudad.

El shawarma de pollo, que sirven en tortilla de harina, está muy rico, muy bien sazonado y te deja con ganas de pedir otro. Las hojas de acelga también, rellenas de arroz amarillo, algo que no me había tocado ver en la comida árabe. Las papas ésas sí están muy grasosas, pero son lo de menos.

Los kipes, muy sabrosos, rellenos de carne molida, y más el amarillo, que es muy crujiente. Especulamos sobre de dónde vendría el color, si sería harina de maíz, pero según el señor Abbas es una mezcla de cereales y granos especial.

Lo que no nos terminamos lo pusimos para llevar y, ¿por qué no?, incluimos algunos falafeles más para el camino (tres bolitas por ¡5 pesos!).

Me preguntaba, dada su buen sazón, por qué el changarro no es un establecimiento más vistoso, pero según me contó Abbas, tiene clientes diaros, que “no están contentos si no vienen por su comida” (le sugerí incorporar cordero, pero el estilo iraquí es más de pollo, que se vende más y sus comensales ya están acostumbrados).

Incluso en los seis años que tiene ya en Monterrey lo han visitado chefs para preguntarle sus recetas, las cuales se guarda. Un par de perlas de sabiduría culinaria sí soltó: siempre busca ponerle algo diferente a su comida, y entre más tostada y crujiente, más rica sabe.

Definitivamente es un lugar para volver, tanto por la buena comida como por la interesante conversación de su dueño, a ver si un día consigo que me revele el secreto de su sazón.

¡Hasta el próximo corte!...

lunes, 6 de julio de 2015

The Secret Donut Society



Calzada San Pedro Norte 108, Col. Del Valle, San Pedro

facebook.com/thesecretdonutsociety

Precios: medios

Por Santoku

“Declaro mantener vivo el secreto”. Con este juramento uno es admitido en el culto más hermético y dulce del norte de México: la Sociedad Secreta de las Donas.

The Secret Donut Society es una iniciativa muy original que rápidamente se ha viralizado y acaparado la atención tanto de los fans como de los curiosos.

Comenzó vendiendo solamente vía redes sociales, pero ahora ya cuenta con un “local”.

Su cuartel se encuentra sobre Calzada San Pedro, al lado del Vips, en una plaza donde está una mueblería.



Por supuesto, la sociedad no se anuncia en el exterior, uno tiene que entrar y hallar la pista que te invita a pasar al fondo, al sótano, donde está la cámara de los secretos.

Una vez dentro del cuarto blanco, con mínima decoración y sólo una cámara vigilándote (imaginen el confesionario de Big Brother), una voz omnipotente te invita a realizar tu pedido.



El menú está ahí, oculto dentro de un libro de la Revolución Mexicana, con separadores que indican en qué páginas están escondidas las donas que puedes elegir.

Ya que decides, te acercas a la ventanilla y empieza el ritual de iniciación. Aparece un cajón donde depositas tu dinero (al momento sólo se podía pagar en efectivo, pero ya estaban instalando la terminal para tarjeta) y esperas la indicación.

Entonces se abre la puerta secreta e inicias el viaje al fondo del Sancta Sanctorum de la masa frita y glaseada.

Caminas a un cuarto oscuro, laberíntico, lleno de globos y maniquíes, y al final del viaje das con un pedestal donde te espera tu pedido. Lo recoges y regresas por donde viniste, el mismo cajón tiene tu cambio, lo tomas y te retiras.

Te piden entrar sin celular, peeeeero... aquí en Al Filo de la Mesa conseguimos meter una cámara escondida para captar la experiencia:



¿Y las donas? Están muy ricas. La masa no es nada del otro mundo, pero te las dan calientitas y suaves. Lo rico son los topings, que les dan el toque diferente y mucho atractivo visual.



Las hay con manzana, plátano, pedazos de chocolate, M&Ms, tocino, nuez... según la ocurrencia de los maestros secretos de las donas.

The Secret Donut Society es un culto cuyos miembros van en aumento. Viven entre nosostros, se ven como nosotros, pero los hermana el juramento de mantener vivo el delicioso secreto de las donas.

¡Hasta el próximo corte!