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lunes, 31 de octubre de 2016
Las Aliadas
Av. Paseo de los Leones 101, Col. Bosques de Las Cumbres, Monterrey
Precios: medios (con menos de 200 la haces)
Horario: Lunes a domingo 1:00 pm a 12:00 am
Facebook: Las Aliadas Grill&Cantina
www.lasaliadas.com
Por Santoku
Si de alitas se trata, en Monterrey la competencia es brutal, y cuando es hora de buscar nuevas opciones es útil tener amigos que sepan, o en este caso, aliadas.
Las Aliadas es un restaurante del tipo bar deportivo, especializado en estas delicias de pollo picositas acompañadas de una buena cerveza. Cuenta con sucursales en Garza Sada, Contry y Escobedo, a las que se suma la más nueva y que fuimos a estrenar, en Cumbres.
Por ser un sitio nuevo, estaba hasta reventar, tuvimos que esperar casi una hora a que nos asignaran mesa. Pero una vez dentro, nos atendieron muy bien.
El menú, aparte de lo obvio, incluye también tiritas de pollo, costillas, hamburguesas, tacos y una buena variedad de drinks. Por ser la primera vez, pedir lo clásico era obligatorio: alitas.
Aprovechamos una promoción de 1 kg de alitas más 6 cervezas por 245 pesos, nada mal. Como éramos varios, pedimos dos de éstas. El kilo de alitas solo lo suelen dar en 189 pesos y cada cerveza en 30.
A diferencia de restaurantes similares, aquí nomás manejan dos salsas: la “aliada” y la buffalo clásica. Ordenamos una tanda de cada una.
La salsa aliada está excelente, tiene un toque de limón acidito y picante que no hemos probado en ningún otro sitio de alitas en la ciudad. Aunque dicen que “es la que pica” no hay nada de qué alarmarse, es bastante tolerable.
La buffalo, en cambio, está comible, pero hemos probado mucho mejores salsas buffalo en otros sitios. Quédense con la de la casa, mejor.
Por cierto, las alitas vienen asadas, de buena cocción y consistencia, más ricas que si las hicieran fritas. Puntos extra por esto. Te las sirven con los típicos aderezos blue cheese y tiras de verdura.
Para que amarrara, pedimos también una orden de papas a la francesa (35 pesos), que no son nada del otro mundo, pero están ricas y vienen bastante bien servidas.
¿Volveríamos? La neta sí, la comida es rica y el ambiente “raza”, y esperamos que conforme se baje la novedad esté menos lleno para convivir mejor.
Recomendamos: Lo que pidan, que sea con salsa aliada.
Las Aliadas resultó ser otra excelente opción para disfrutar una buenas alitas mientras vemos el partido, o simplemente para convivir con los amigos. Pronto volveremos para seguir... al filo de la mesa.
¡Hasta el próximo corte!...
viernes, 20 de mayo de 2016
Vancouver Wings and Beer
Anillo Periférico 1300 L9, Plaza Latino, Col. Colinas de San Jerónimo, Monterrey
Precios: accesibles (con menos de 200 pesos comes bien).
Horarios: Domingo a jueves, 12:00 pm a 12:00 am; viernes a sábado, 12:00 pm a 1:00 am
Facebook: Vancouver Wings San Jerónimo Mty
www.vancouverwings.com
Por Santoku
Nos atrajeron con la promesa de “las alitas más picosas de México”. Allá fuimos.
Vancouver Wings entra en el giro de bar de deportes, donde puedes ver a tu equipo mientras te echas unas buenas cheves y por supuesto, botaneas con un cubo de alitas, papas, etc.
Empezaron en Guadalajara en 2009, expandiéndose por varias ciudades de la República, ahora llegan a Monterrey en la zona de San Jerónimo y la van a tener muy peleada por el boom reciente de restaurantes de alitas en la ciudad.
El local no es muy grande, pero tiene una terraza agradable con pantallas para ver los juegos, aunque las mesas son pequeñas, con sillas altas estilo bar.
Ordenamos primero las bebidas: unos buenos tarros de cerveza, que estaban en promoción (30 pesos), aunque sólo incluían Tecate Light o Indio. Fuera de la promoción tienen un muy buen menú de cheve local y artesanal. No por nada dicen que la mejor excusa para visitarlos es ¡la cerveza! Tienen razón.
Ya refrescados nos asomamos al menú. Tienen ensaladas, hamburguesas, postres, botanas para picotear y por supuesto, alitas en varias salsas.
Aquí es donde presumen, pues además de las típicas buffalo, barbecue, lemon pepper, chipotle, entre otras, tienen las llamadas “incomibles”, del nivel 0 al 5 (aunque si las quieres aún más picantes, nos dicen que lo pueden hacer).
Quisimos ir poco a poco: pedimos 20 alitas en salsa nivel 0 (130 pesos), 10 boneless en nivel 1 (65 pesos) y para abrir hambre una orden de 10 aros de cebolla (35 pesos) y un plato de gajos de papas sazonados (50 pesos).
Los aros de cebolla están bien para el precio que tienen, no son los mejores, la cebolla tiene consistencia extraña y saben mucho más al empanizado que a otra cosa. Pero si nomás los quieres para monchear, no hay queja.
Los gajos de papas sí resultaron muy ricos, viene bien servido el plato y los acompañan con queso de nachos. También te traen mostaza y catsup aparte (esta última sabía rara, ¿qué marca será? ¿la harán ahí?).
Ahora sí, vamos con las alitas. La salsa nivel 0 está bien, sí se siente el picante, pero no te vas a enchilar, puedes comerlo sin problemas. Te da la sensación de que “podría ser peor”.
El pollo, por otro lado, estaba demasiado frito, la carne tenía consistencia más chiclosa que jugosa. No le llega a sus competidores más populares, pero están bastante comibles, no tienen mal sabor y la salsa les ayuda.
Un buen detalle es que al centro de la mesa ponen una cubetita para que vayas echando los huesos de las alitas y no se te amontonen en el plato. Por cierto, también las probamos en salsa buffalo, la tradicional, nada nuevo pero disfrutable.
Siguiente nivel: los boneless con salsa 1. Aquí el calor ya se empieza a notar, y eso que es de las más bajas. Sí pica, te pones a sudar pero es algo placentero, te enchilas poquito pero sabroso. Aunque si quieres llenar, tienes que pedir más de una orden, porque con 10 pedacitos que básicamente son nuggets más bien botaneas en lugar de cenar.
Precisamente eso hicimos, pedimos otra orden de boneless ahora con salsa nivel 2. Nos advirtieron que “con la 2 ya estás llorando, imagínate cómo serán las otras”, a ver si es cierto.
Y pues... no. Sí pican, pero nada de estar llorando ni sufriendo. Quizá tanto picante anterior ya me había dejado inmune, pero el nivel 2 fue un paseo en el parque comparado con la descripción que nos dieron. Sólo me dolió un poco la cabeza al acabar.
¿Volveríamos? Sí. Le habríamos seguido, pero ya había sido mucha salsa picante por un día, queda pendiente la segunda vuelta para probar las “incomibles” superiores. La verdad eso, junto con la cerveza y las promociones, es el atractivo de lugar, porque la comida no es la gran cosa. Es para ir con la raza a pasar un buen rato, más si eres del rumbo.
Recomendamos: Sean valientes y éntrenle a las salsas incomibles, ya sea en alitas o en boneless. Y nos cuentan su experiencia, a ver si el Al Filo Crew nos animamos...
El Vancouver Wings es un sitio al que los fans de las alitas se tienen que dar la vuelta, de perdido para curiosear, echarse unos tragos y buscar quedar... al filo de la mesa.
¡Hasta el próximo corte!...
viernes, 25 de marzo de 2016
Indio Azteca
Calzada Francisco I. Madero 1101 Ote., esquina con Diego de Montemayor, Centro, Monterrey
Precios: medios a altos (dependiendo de tu consumo, promedio 250 con todo y bebida).
facebook.com/indioaztecamx
www.indioazteca.com
Horario: Lunes a sábado, de 11:00 am a 11:30 pm.
Por Santoku
Ahora nos fuimos a un restaurante tradicional de Monterrey, el legendario y popular Indio Azteca, en Madero.
Este sitio, para los que aún no lo conocen, tiene ahí desde 1920, certificado y todo, y es una cantina en toda regla, sólo permiten la entrada a hombres y cierran los domingos.
Pero no es de mala muerte ni nada por el estilo. El lugar es sobrio, limpio, con meseros bien uniformados y un ambiente “señorial”.
Es ideal desde para agarrar la peda con los camaradas, ir a comer con tu papá o tu abuelo, o relajarte después del trabajo o el fin de semana con la raza y unas cheves bien frías.
Aquí lo más famoso son las botanas. Después de pedir la primera ronda de cervezas nos trajeron los clásicos totopos y de cortesía unos taquitos de chicharrón. Vienen seis, son pequeños e incluyen pico de gallo, que es más tomate que nada.
No están nada mal, aunque no te llenan y se acaban rápido, pero pues son para botanear. Les agregamos salsa molcajeteada y limón, que siempre tienen en la mesa.
Ya con algo en el estómago, continuamos la convivencia cervecera que, por cierto, te las traen bien frías y con un vaso helado por si prefieres tomar así, y en la pata de la mesa hay un compartimento para guardar la botella (no se te caerá) y que no te estorbe.
Tienen además whisky, ron, tequila, entre otras bebidas, como todo buen bar de renombre por si te antoja algo más fuerte. De hecho, una cara del menú está dedicada solamente a opciones para tomar.
Pedimos después un quesito flameado con carne adobada, muy bueno. Nos trajeron tortillas de harina con ese quemadito rico para hacernos unos buenos tacos.
Luego de esto le entramos un rato al dominó, que tienen disponible a petición, y tras unas buenas retas volvió a hacer hambre.
Entonces atacamos los platos fuertes, cuya especialidad es el cerdo. Abrimos con un lomo adobado, de sus platos estrella.
La porción es botanera, aunque si lo pides para ti solo quizá sí te llene. Viene así nomás, sin acompañamiento salvo las tortillas. Tiene muy buen sabor, excelente consistencia y te dan ganas de pedir más.
Completamos la cena con la aldilla de cerdo adobada. Ésta sale del hombro del marrano, no es tan suave como el lomo, pero aquí el sabor del adobo es más intenso. También está muy recomendable.
¿Volveríamos? Claro, éste es un lugar insignia de la gastronomía regia. Además, lo que digamos o no en esta reseña estamos seguros de que no les afectará en la clientela. La calidad y atención es totalmente profesional, es un sitio donde se te pueden ir las horas si vas con tus amigos. Aunque ¡aguas!, también se te puede ir la quincena si no cuentas tus bebidas.
Recomendamos: El lomo adobado es obligado, pero el queso flameado también estuvo bastante bien. En general todo lo que probamos tenía excelente sabor y acompaña muy bien tu trago, en este caso yo me tomé unas cervezas Superior, por si no las han probado, denle.
Ni nos dimos cuenta y ya habían pasado cuatro horas de excelente bebida, botana, juegos y amistades. Empezaron a recoger las mesas, como diciéndonos “ya estuvo ¿no?”, pero fácilmente nos aventábamos un rato más.
Salimos y afuera la raza se tomaba fotos para inmortalizar su visita a este pedazo de la historia regiq que es el Indio Azteca. Nosotros también lo hicimos, y ya planeamos el regreso para andar.. al filo de la mesa.
¡Hasta el próximo corte!...
Ubicación:
Indio Azteca
martes, 15 de septiembre de 2015
ComicX
Av. Lázaro Cárdenas #1000, Galerías Valle Oriente, junto al área de comidas, segundo piso; Col. Valle del Mirador, Monterrey.
Precios: medios (consumo aprox. 100-150 pesos)
facebook.com/Comicx-Monterrey-411199332321882
comicx.com.mx
Por Santoku
Mientras tanto en el Salón de la Justicia... aparece el restaurante “donde comen los superhéroes”.
ComicX ofrece un menú variado, de cocina gringa-casual y bar, en un ambiente rodeado de tus personajes favoritos de los comics, videojuegos y ciencia ficción.
Superman, el Joker, Spiderman, Darth Vader, SubZero y hasta Bart Simpson se vuelven tus compañeros en este local que ya tiene unos años en Galerías Valle Oriente, y que es parte de una cadena sonorense con presencia en varias ciudades del país.
El menú tiene de todo: hamburguesas, pizzas, pastas, sandwiches, burritos, costillas bbq, cortes de carne, botanas... imagínense un Chilli's o Applebee's, pero menos caro y rodeado de figuras de héroes y villanos.
Ahora, si bien la decoración da en el blanco, la comida que sirven es su kriptonita. Ojo, no es mala, de hecho es muy rica, pero de eso a ser “súper” se queda corta.
Probamos la hamburguesa “Crock”, la más grande que había, esperando que nos trajeran un monstruo tamaño Hulk. Es grande, sí, pero lejos queda de sembrar el miedo en nuestro estómago.
Los 380 gramos de carnes dicen que están rellenos de queso crema, pimientos, champiñones y espinaca, pero la verdad sólo se siente el primero. La carne se desmorona facilmente y le falta sazón (o grasa). Completan la hamburguesa quesos monterrey jack, parmesano y americano, que ni se sienten, y aderezo honey mustard.
Las “Fantastic Fries” que la acompañan, esas sí, muy sabrosas, los gajitos están en su punto, muy bien sazonados.
Otra opción que probamos fueron las alitas boneless, que más bien son tiritas de pollo bañadas en salsa buffalo, en este caso nivel medio, pero tienen varios tipos de salsas a escoger según el nivel de picante que quieras. Vienen con aderezo blue cheese y fantastic fries.
Donde nos clavamos más fue en sus pizzas, que son individuales y pedimos varias opciones: la de pepperoni, la italiania (pepperoni, cebolla, aceituna, champiñones), la buffalo (pollo y salsa buffalo) y la vegetariana.
La más sabrosa de éstas resultó la buffalo, los sabores del pollo picosito y del queso hacen una excelente fusión. El resto no están nada mal, aunque podrían no usar champiñones en lata, les baja mucho su nivel de poder.
Cuentan con servicio de bar, con varias bebidas preparadas y cervezas, de éstas últimas puedes pedir una “yarda” para ti solo o para compartir, digna de Thor u Homero Simpson.
Si buscas un lugar diferente para ir a cenar con amigos, eres fans de los comics y videojuegos, lánzate volando al ComicX. Aunque si como dice su eslogan, es “donde comen los superhéroes”, no estaría de más mejorar un poco sus platillos, o los villanos la tendrán muy fácil.
¡Hasta el próximo corte!...
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