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sábado, 20 de febrero de 2016

The Nada



Terranova 962, Col. Vista Hermosa, Monterrey

Precios: medios (90- 150 pesos aproximadamiente)



Por Santoku

Una velada muy agradable en todavía más agradable compañía pasé el otro día. Nos sentamos en la sala a tomar algo, pusimos música en el tocadiscos y aprovechamos para cenar ahí mismo, en lo que decidíamos si luego agarrábamos un buen libro o veíamos una película.

No, no fue en mi casa, ni en la de nadie, sino en The Nada.

Esta cafetería-restaurante es literalmente una casa como la de tu tía o tu abuelita, pero acondicionada para atender a comensales.

Puedes elegir sentarte en el espacio de cafetería tradicional que tienen en la entrada, o hipsterear y subir a la sala a comer desparramado en el sillón, con libros y revistas a tu disposición; en el comedor para no extrañar el calor de hogar; o en el patio junto a la fuente donde se bañan las muñecas de alguna niña olvidadiza, o en la terraza que acondicionaron en el techo, con vista a la casa del vecino.





Además, tienen una sala de cine y suelen organizar eventos culturales y artísticos.

Su especialidad son las bebidas, cuentan con una amplia gama de cafés, tés, smoothies y sodas. Pero también tienen un menú variado para desayunar, brunch, comidas, sándwiches, ensaladas y postres.





Ordenamos una soda de blueberry y otra de cereza. Éstas son caseras, hechas con jarabe de sabor con agua mineral, hay que mezclarlas bien cuando te las traen porque si no al primer sorbo te empalagas.



Como era hora de cenar, pedimos unos sándwiches. Escogimos el Brigata Rosse, que es un panini de pechuga de pollo al grill con salsa marinara, tomate, quesos gouda y parmesano y albahaca, de inspiración italiana, me gustó mucho. Me pasé chopeándolo en la mayonesa de pesto que lo acompaña, muy sabrosa, y además trae papitas de galeana sazonadas con chile.



También probamos un sándwich Lao-Tse, estilo oriental, que viene en pan de caja y es vegetariano, con calabaza, tomate, queso panela, espinacas, alfalfa, cebolla morada y aguacate. Igualmente incluye papitas de galeana y un aderezo agridulce.



Eso sí, tardaron un rato en traérnoslos, pero afortunadamente el ambiente agradable invita a convivir y platicar en lo que te preparan la comida. Algunos clientes incluso conviven demasiado, por ejemplo nuestros compañeros de área no dejaban de gritar, como si estuvieran, efectivamente, en su casa...




¿Volveríamos? Claro, The Nada está como para una segunda, tercera y cuarta vuelta más, tanto para probar el resto de su menú, participar en su cine club o tener una cita agradable sin la presión de estar en un café observado por mucha gente y meseros corriendo. Definitivamente nos dejó... al filo de la mesa.

¡Hasta el próximo corte!...


jueves, 24 de septiembre de 2015

Abuela Victoria



Galena 1018-3, entre Hidalgo y Ocampo; Centro, Monterrey

facebook.com/AbuelaVaca

Precios: medios (aprox. 150 por persona)

Por Santoku

Sabor casero y ambiente acogedor, como si te sentaras en tu propia sala, con eso te abraza la Abuela Victoria.

Rebautizado así en honor a la creadora de su sazón (antes se llamaba “Abuela Vaca”), en este café-restaurante se especializan en comida de inspiración española, artesanal, con una pizca grande de cariño.



Y es que lo que está hecho con amor siempre sabe mejor, y así se siente al degustar, por ejemplo, una tortilla de patatas con chorizo español, cuyo sabor es como si saliera directamente de la cocina de unos queridos amigos en Madrid. Viene con pan de ajo y tomates fritos con aceite de oliva, sal y pimienta.




También puedes consentirte con unas crepas saladas con champiñones al pomodoro. No te confundas si parecen enchiladas, pues su sabor es totalmente mediterráneo, con salsa exquisita, garantía de un estómago contento.



La música de jazz suave, los muebles antiguos, los estantes con libros te invitan a quedarte un rato a leer, platicar o disfrutar del ocasional concierto de piano que da algún amigo de la Abuela.



Y para alegrar la tarde, qué mejor que alguna bebida refrescante y dulce. La limonada con hierbabuena, muy rica, quizás un poquito fuerte, y la limonada con guindas rojas, que lleva cerezas, son opciones recomendables para acompañar tu merienda.




Ah, pero no podíamos irnos de casa de la Abuela sin probar alguno de sus dulces secretos. Optamos por el muffin artesanal de chocolate con mermelada de fresa y nieve de vainilla; todo lo hacen ahí mismo y está delicioso, el helado fue lo mejor del postre.



Cuando necesites un rato de paz, visita a la Abuela Victoria, siempre tendrá una ración de comida rica, hecha con esmero y cariño para sacarte una sonrisa.

¡Hasta el próximo corte!...