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martes, 4 de octubre de 2016

NOOK Coffee & Bistro



Moisés Sáenz 1500, esquina con Factores Mutuos, Col. Mitras Centro, Monterrey

Precios: Medios (comes con menos de 200)

Horario: Lunes a sábado, de 8:00 am a 10:00 pm; domingos de 8:00 am a 6:00 pm

facebook.com/NookCoffeeBistro

Por Santoku

En esta esquina de Mitras te reciben como parte de la familia, quieren que te sientas como en tu casa mientras disfrutas de una buena comida, o taza de té, o postre, mientras escuchas a una banda, o a una lectura de poesía o te relajas con un juego de mesa.



El NOOK Coffee & Bistro (cuyo nombre quiere decir “esquina”, literal) es una propuesta más que combina la buena cocina con el ambiente artístico, que aprovecha una casa familiar para transformarla en un espacio informal, alejado del ambiente típico del restaurante. Es similar a otro lugar del rumbo que ya reseñamos antes.




Puedes sentarte en la terraza afuera, en las mesas de la entrada, en la sala, en la biblioteca y leer un libro... cada espacio de la casa te da un feeling diferente.



Ofrecen desayunos, comidas, paninis, ensaladas, hamburguesas y una amplia variedad de bebidas como café, infusiones, smoothies y tés.



Nosotros teníamos hambre, así que nos clavamos en la parte “pesada" del menú.

Pedimos la hamburguesa “Chilazo” (112 pesos), que es carne de res con una mezcla de chiles, queso mozzarella, aguacate y salsa buffalo. La acompañan papas Nook, que son galeanas sazonadas, o si prefieres en lugar de ellas puedes pedir ensalada.



La carne tiene un sabor excelente, pero los chiles no pican, lo que pica es la salsa buffalo. Ah, y es enooooorme, si no tienes manos grandes puedes batallar para agarrarla de lo alta que es.

También probamos el panini de jamón serrano y quesos (104 pesos), que sirven en un pan sazonado con hierbas muy sabroso. Lo califican como el favorito de la casa, y les creemos, porque la mezcla está justo en el punto.



Al panini también lo acompañaron papitas Nook, sólo que aquí algo raro pasó, pues algunas estaban un poco frías, faltas de cocción, mientras que otras estaban calientitas, suavecitas y deliciosas. ¿Habrán mezclado una tanda mala con una buena?

Para refrescarnos las opciones fueron la limonada (22 pesos) y el agua del día (20 pesos), que era de pepino y además refill. A la de pepino le dudaba, pero resultó estar muy sabrosa, no le saquen.




¿Volveríamos? Sí. El menú no es tan variado como en las competencias, pero el sazón en defínitiva se lleva el premio. El lugar es interesante, agradable y da para explorarlo y pasar una tarde ahí. Eso sí, en esta visita parece que nos tocó un mesero nuevo o cansado, su actitud podría haber mejorado, pero el gerente entró al quite y no hubo problema con nuestras órdenes. Por cierto, sugerimos rehacer su logo, en lugar de “Nook” parece que dice “No OK” (“no está bien”, en inglés).

Recomendamos: El panini de jamón serrano y mezcla de quesos, súper adictivo.

Bien comidos y relajados, abandonamos esta sabrosa esquina con ganas de volver a NOOK Coffee & Bistro a descubrir nuevos sabores y rincones de su casa, nuestra casa, donde quedamos... al filo de la mesa.

¡Hasta el próximo corte!...


sábado, 20 de febrero de 2016

The Nada



Terranova 962, Col. Vista Hermosa, Monterrey

Precios: medios (90- 150 pesos aproximadamiente)



Por Santoku

Una velada muy agradable en todavía más agradable compañía pasé el otro día. Nos sentamos en la sala a tomar algo, pusimos música en el tocadiscos y aprovechamos para cenar ahí mismo, en lo que decidíamos si luego agarrábamos un buen libro o veíamos una película.

No, no fue en mi casa, ni en la de nadie, sino en The Nada.

Esta cafetería-restaurante es literalmente una casa como la de tu tía o tu abuelita, pero acondicionada para atender a comensales.

Puedes elegir sentarte en el espacio de cafetería tradicional que tienen en la entrada, o hipsterear y subir a la sala a comer desparramado en el sillón, con libros y revistas a tu disposición; en el comedor para no extrañar el calor de hogar; o en el patio junto a la fuente donde se bañan las muñecas de alguna niña olvidadiza, o en la terraza que acondicionaron en el techo, con vista a la casa del vecino.





Además, tienen una sala de cine y suelen organizar eventos culturales y artísticos.

Su especialidad son las bebidas, cuentan con una amplia gama de cafés, tés, smoothies y sodas. Pero también tienen un menú variado para desayunar, brunch, comidas, sándwiches, ensaladas y postres.





Ordenamos una soda de blueberry y otra de cereza. Éstas son caseras, hechas con jarabe de sabor con agua mineral, hay que mezclarlas bien cuando te las traen porque si no al primer sorbo te empalagas.



Como era hora de cenar, pedimos unos sándwiches. Escogimos el Brigata Rosse, que es un panini de pechuga de pollo al grill con salsa marinara, tomate, quesos gouda y parmesano y albahaca, de inspiración italiana, me gustó mucho. Me pasé chopeándolo en la mayonesa de pesto que lo acompaña, muy sabrosa, y además trae papitas de galeana sazonadas con chile.



También probamos un sándwich Lao-Tse, estilo oriental, que viene en pan de caja y es vegetariano, con calabaza, tomate, queso panela, espinacas, alfalfa, cebolla morada y aguacate. Igualmente incluye papitas de galeana y un aderezo agridulce.



Eso sí, tardaron un rato en traérnoslos, pero afortunadamente el ambiente agradable invita a convivir y platicar en lo que te preparan la comida. Algunos clientes incluso conviven demasiado, por ejemplo nuestros compañeros de área no dejaban de gritar, como si estuvieran, efectivamente, en su casa...




¿Volveríamos? Claro, The Nada está como para una segunda, tercera y cuarta vuelta más, tanto para probar el resto de su menú, participar en su cine club o tener una cita agradable sin la presión de estar en un café observado por mucha gente y meseros corriendo. Definitivamente nos dejó... al filo de la mesa.

¡Hasta el próximo corte!...