martes, 15 de septiembre de 2015
ComicX
Av. Lázaro Cárdenas #1000, Galerías Valle Oriente, junto al área de comidas, segundo piso; Col. Valle del Mirador, Monterrey.
Precios: medios (consumo aprox. 100-150 pesos)
facebook.com/Comicx-Monterrey-411199332321882
comicx.com.mx
Por Santoku
Mientras tanto en el Salón de la Justicia... aparece el restaurante “donde comen los superhéroes”.
ComicX ofrece un menú variado, de cocina gringa-casual y bar, en un ambiente rodeado de tus personajes favoritos de los comics, videojuegos y ciencia ficción.
Superman, el Joker, Spiderman, Darth Vader, SubZero y hasta Bart Simpson se vuelven tus compañeros en este local que ya tiene unos años en Galerías Valle Oriente, y que es parte de una cadena sonorense con presencia en varias ciudades del país.
El menú tiene de todo: hamburguesas, pizzas, pastas, sandwiches, burritos, costillas bbq, cortes de carne, botanas... imagínense un Chilli's o Applebee's, pero menos caro y rodeado de figuras de héroes y villanos.
Ahora, si bien la decoración da en el blanco, la comida que sirven es su kriptonita. Ojo, no es mala, de hecho es muy rica, pero de eso a ser “súper” se queda corta.
Probamos la hamburguesa “Crock”, la más grande que había, esperando que nos trajeran un monstruo tamaño Hulk. Es grande, sí, pero lejos queda de sembrar el miedo en nuestro estómago.
Los 380 gramos de carnes dicen que están rellenos de queso crema, pimientos, champiñones y espinaca, pero la verdad sólo se siente el primero. La carne se desmorona facilmente y le falta sazón (o grasa). Completan la hamburguesa quesos monterrey jack, parmesano y americano, que ni se sienten, y aderezo honey mustard.
Las “Fantastic Fries” que la acompañan, esas sí, muy sabrosas, los gajitos están en su punto, muy bien sazonados.
Otra opción que probamos fueron las alitas boneless, que más bien son tiritas de pollo bañadas en salsa buffalo, en este caso nivel medio, pero tienen varios tipos de salsas a escoger según el nivel de picante que quieras. Vienen con aderezo blue cheese y fantastic fries.
Donde nos clavamos más fue en sus pizzas, que son individuales y pedimos varias opciones: la de pepperoni, la italiania (pepperoni, cebolla, aceituna, champiñones), la buffalo (pollo y salsa buffalo) y la vegetariana.
La más sabrosa de éstas resultó la buffalo, los sabores del pollo picosito y del queso hacen una excelente fusión. El resto no están nada mal, aunque podrían no usar champiñones en lata, les baja mucho su nivel de poder.
Cuentan con servicio de bar, con varias bebidas preparadas y cervezas, de éstas últimas puedes pedir una “yarda” para ti solo o para compartir, digna de Thor u Homero Simpson.
Si buscas un lugar diferente para ir a cenar con amigos, eres fans de los comics y videojuegos, lánzate volando al ComicX. Aunque si como dice su eslogan, es “donde comen los superhéroes”, no estaría de más mejorar un poco sus platillos, o los villanos la tendrán muy fácil.
¡Hasta el próximo corte!...
jueves, 3 de septiembre de 2015
Tomasino's
Emilio Carranza #999, entre Morelos e Hidalgo (al lado del Vips); Centro, Monterrey
Precios: baratos (50-70 pesos por persona)
facebook.com/tomasinospizzamonterrey
Por Santoku
Si no lo han visitado, ésta es una verdadera joyita en el centro de la ciudad, con un feeling mezcla de pizzería de barrio y cadena, aunque no tienen sucursales.
Adentro siempre huele deliciosamente a ajo y masa; su especialidad: la comida italiana. La cocina está expuesta para que desde afuera veas cómo cocinan y preparan en su horno de piedra los manjares que luego exhiben en la barra.
Tomasino's sirve pizza en rebanadas gigantescas, que si consumes en el restaurante te ayudan partiéndolas en pedacitos (aunque se atojaría maniobrar uno de esos monstruos a veces). También tienen stronbolis, calzonnes, pasta, lasagna y “stuffed”, que es como una rebanada de pizza doblada y hecha sandwich.
Vas a la caja, seleccionas lo que quieres de la barra o pides del menú que tienen apuntado detrás y vas a la mesa a esperar tu pedido. También se puede ordenar para llevar o a domicilio.
Las pizzas van desde combinaciones tradicionales de pepperoni, italiana, etc., hasta creaciones muy interesantes como de macarrones con carne molida, ensalada césar y la pizza dulce con M&Ms y Nutella.
El stuffed, muy sabroso, como su nombre lo indica, viene relleno de todo: pepperoni, pimientos, jamón, cebolla, salami, salsa de tomate... y lo que se junte.
El stronboli, muy recomendado, lleva lo mismo que el stuffed, pero enrollado.
Para subirle el volumen al sabor de tu comida, tienen en la mesa un aderezo picante cremoso, delicioso. También hay salsa picante tradicional y chilito en polvo.
Definitivamente, si andan moreleando, quieren ir a comer algo “delicioso, bonito y barato”, o son fans de las pizzas “de autor”, no se pueden perder Tomasino's; en Al filo... ya somos clientes frecuentes.
¡Hasta el próximo corte!...
miércoles, 26 de agosto de 2015
Rey Burger
Avenida Cordillera de los Andes, entre calles Alfonso de la Garza y Gilberto Delgado (al lado de los Tamales Salinas), Colonia Las Puentes, San Nicolás.
Precios: muy baratos (35-75 pesos por comensal).
Por Santoku
En esta ocasión visitamos un local “de barrio”, sencillo, con un señor que busca ganarse unas monedas con su guitarra mientras comes, que sirve a la gente de su colonia, pero de muy buen sazón.
Rey Burger sirve, además de hamburguesas, tacos, piratas y antojitos mexicanos, todo a precios muy accesibles. Esta vez probamos solamente su platillo estrella.
Las burgers pueden ser especiales (sencilla) o doble, llevan carne de res a la parrilla, queso asadero, aguacate, jamón, tocino... todo lo que una buena hamburguesa regiomontana debe llevar.
Viene comprimida, del tamaño justo para que te quepa en la mano y en la boca.
La carne tiene ese ligero sabor a carbón quemadito y humo que le da el toque especial casero, exactamente lo que uno espera de una hamburguesa norteña parrillada.
El queso es muy rico, en la medida justa para hacer el dúo dinámico matón con la carne.
Para acompañar pedimos papas a la francesa, que no vienen incluidas y deben ordenarse siempre por separado. Pero la porción que sirven es llenadora y de ahí pueden comer dos o tres personas con estómago normal.
Rey Burger es un buen lugar para darse la vuelta por el rumbo de San Nicolás, ya sea para sentarse con la raza a comer algo llenador y económico o pedir para llevar o a domicilio. Queda pendiente volver para probar su menú no hamburguesero.
¡Hasta el próximo corte!....
viernes, 31 de julio de 2015
Comida Árabe. Shawarma y Falafel del Sr. Abbas
Calle Garibaldi, entre 15 de Mayo y 5 de Mayo. Centro, Monterrey.
Sótano de Plaza Garibaldi, al fondo del área de comida.
Precios: muy baratos
Por Santoku
Un día, platicando con una buena amiga en un lugar de comida árabe nuevo, muy comercial, del que quizá ya hayamos hablado en este blog, le comenté lo obsesionado que estaba con el falafel.
Ella me preguntó entonces si conocía el de Garibaldi, y al notar mi ignorancia insistió en que debía probarlo, que no tenía comparación con el que nos estábamos comiendo (muy aceitoso, por cierto).
Para quien no sabe, el falafel son tortitas de puré de garbanzo, cilantro, ajo, cebolla y especias, fritas en aceite. Es típico de la cocina del Levante.
El lugar del supuesto “mejor falafel de Monterrey” está en Plaza Garibaldi, ésa que es refugio de gamers, otakus, fans de comics, raza que juega Yu Gi Oh! y otras tribus emparentadas. Si entras al sótano, al área de comidas, lo encuentras a la derecha casi en la esquina.
Es un changarro muy simple, nada glamuroso. Su nombre no es muy original, tiene un letrero con algo escrito en árabe y luego sólamente: “Comida Árabe. Shawarma y Falafel del Sr. Abbas”.
El mismo señor Abbas, dueño y cocinero del lugar, te atiende personalmente. Te ofrece una variedad de platillos de Medio Oriente entre los que están el falafel y el shawarma de pechuga de pollo (trompo de pollo, poniéndolo en palabras simples).
También hay hojas de acelga rellenas de arroz, kipes (como falafel, pero rellenos de carne o verdura) y los kipes amarillos, receta secreta de Iraq, país natal de Abbas.
Ya que iba con alguien que poco sabía de la comida de Medio Oriente, decidimos probar el platillo árabe, que trae un poco de todo, más papas fritas y aderezo picante o no, según prefieras. Por cierto, si eres vegetariano o vegano, te adaptan los platillos a tu gusto sin problema, hay un letrero que lo anuncia.
Primero, a lo que íbamos: el falafel está exquisito, sabe a carne... ¡sin serlo! Era exactamente lo que estaba buscado, pasa con honores, al menos de lo que yo he probado sí es el mejor de la ciudad.
El shawarma de pollo, que sirven en tortilla de harina, está muy rico, muy bien sazonado y te deja con ganas de pedir otro. Las hojas de acelga también, rellenas de arroz amarillo, algo que no me había tocado ver en la comida árabe. Las papas ésas sí están muy grasosas, pero son lo de menos.
Los kipes, muy sabrosos, rellenos de carne molida, y más el amarillo, que es muy crujiente. Especulamos sobre de dónde vendría el color, si sería harina de maíz, pero según el señor Abbas es una mezcla de cereales y granos especial.
Lo que no nos terminamos lo pusimos para llevar y, ¿por qué no?, incluimos algunos falafeles más para el camino (tres bolitas por ¡5 pesos!).
Me preguntaba, dada su buen sazón, por qué el changarro no es un establecimiento más vistoso, pero según me contó Abbas, tiene clientes diaros, que “no están contentos si no vienen por su comida” (le sugerí incorporar cordero, pero el estilo iraquí es más de pollo, que se vende más y sus comensales ya están acostumbrados).
Incluso en los seis años que tiene ya en Monterrey lo han visitado chefs para preguntarle sus recetas, las cuales se guarda. Un par de perlas de sabiduría culinaria sí soltó: siempre busca ponerle algo diferente a su comida, y entre más tostada y crujiente, más rica sabe.
Definitivamente es un lugar para volver, tanto por la buena comida como por la interesante conversación de su dueño, a ver si un día consigo que me revele el secreto de su sazón.
¡Hasta el próximo corte!...
lunes, 6 de julio de 2015
The Secret Donut Society
Calzada San Pedro Norte 108, Col. Del Valle, San Pedro
facebook.com/thesecretdonutsociety
Precios: medios
Por Santoku
“Declaro mantener vivo el secreto”. Con este juramento uno es admitido en el culto más hermético y dulce del norte de México: la Sociedad Secreta de las Donas.
The Secret Donut Society es una iniciativa muy original que rápidamente se ha viralizado y acaparado la atención tanto de los fans como de los curiosos.
Comenzó vendiendo solamente vía redes sociales, pero ahora ya cuenta con un “local”.
Su cuartel se encuentra sobre Calzada San Pedro, al lado del Vips, en una plaza donde está una mueblería.
Por supuesto, la sociedad no se anuncia en el exterior, uno tiene que entrar y hallar la pista que te invita a pasar al fondo, al sótano, donde está la cámara de los secretos.
Una vez dentro del cuarto blanco, con mínima decoración y sólo una cámara vigilándote (imaginen el confesionario de Big Brother), una voz omnipotente te invita a realizar tu pedido.
El menú está ahí, oculto dentro de un libro de la Revolución Mexicana, con separadores que indican en qué páginas están escondidas las donas que puedes elegir.
Ya que decides, te acercas a la ventanilla y empieza el ritual de iniciación. Aparece un cajón donde depositas tu dinero (al momento sólo se podía pagar en efectivo, pero ya estaban instalando la terminal para tarjeta) y esperas la indicación.
Entonces se abre la puerta secreta e inicias el viaje al fondo del Sancta Sanctorum de la masa frita y glaseada.
Caminas a un cuarto oscuro, laberíntico, lleno de globos y maniquíes, y al final del viaje das con un pedestal donde te espera tu pedido. Lo recoges y regresas por donde viniste, el mismo cajón tiene tu cambio, lo tomas y te retiras.
Te piden entrar sin celular, peeeeero... aquí en Al Filo de la Mesa conseguimos meter una cámara escondida para captar la experiencia:
¿Y las donas? Están muy ricas. La masa no es nada del otro mundo, pero te las dan calientitas y suaves. Lo rico son los topings, que les dan el toque diferente y mucho atractivo visual.
Las hay con manzana, plátano, pedazos de chocolate, M&Ms, tocino, nuez... según la ocurrencia de los maestros secretos de las donas.
The Secret Donut Society es un culto cuyos miembros van en aumento. Viven entre nosostros, se ven como nosotros, pero los hermana el juramento de mantener vivo el delicioso secreto de las donas.
¡Hasta el próximo corte!
martes, 26 de mayo de 2015
Kebabes by Lahm
Anillo Periférico 1300-10, Plaza Platino, Col. Colinas de San Jerónimo, Monterrey
Ave. Del Estado 205-C, Col Tecnológico, Monterrey
Río Orinoco 126, Centrito Valle, Col. Del Valle, San Pedro
www.kebabesbylahm.com.mx
facebook.com/KebabesByLahm
Precios: accesibles
Por Santoku
Ya hacía falta un buen sitio para comer kebabs en Monterrey.
Para quien no lo sepa, un “kebab” es un plato de inspiración turca que consiste en carne de cordero asado en “trompo” con verduras, salsa de yoghurt envuelto en un pan muy delgado, como una tortilla de harina. Es una comida callejera muy común en europa.
También existe la versión griega, el “gyro”, que es en pan pita más grueso.
Kebabes... cuenta ya con tres sucursales muy socorridas para quienes buscan sabores mediterráneos con algo de fusión mexicana, porque, como es común en nuestra querida ciudad, algunos platillos están “anorteñados” (¿cuándo llegará un restaurante que no lo haga?).
En esta ocasión visitamos la sucursal de San Jerónimo. De entrada saboreamos unas Greek Fries, que son papas a la francesa con queso feta, deliciosas. Las sazonamos con las salsas que sirven al centro: jalapeño verde, jalapeño rojo (muy picante), salsa agridulce y mayonesa con chipotle. Eché en falta la catsup, deberían ofrecerla sin tener que pedirla.
De comer nos fuimos por el Kebab clásico, con carne de cordero, el cual anorteñamos con queso y aguacate, y que además incluye lechuga, tomate, papas a la francesa dentro del envuelto y tzatziki, que es una salsa de yoghurt con pepino, la cual se nota bastante, está rica, pero la preferiría más cremosa.
Las papas a la francesa adentro son un toque muy bueno, aunque no estaría mal que las sirvieran también como acompañamiento (un buen kebab acompañado de un plato de papas con bastantes salsas es glorioso).
Los kebabs también pueden ordenarse de trompo de sirloin o mixto (res+cordero).
Pero así como probamos algo clásico, fuimos también por algo más fusión, como los tacos de trompo de sirloin, con queso. Es una regiolada total, pero están exquisitos.
Imagínense el sabor de una campechana (trompo + sirloin), pero una sola carne, no se puede pedir más. Los devoramos.
Kebabes by Lahm sirve también gyros y “kebabowl” (los ingredientes del kebab, pero sin pan, servidos sobre una cama de arroz y fideos). Va para volverse un sitio que visitaremos frecuentemente, para variarle un poco a los tacos de trompo.
¡Hasta el próximo corte!...
lunes, 18 de mayo de 2015
Taller Vegánico
Plutarco Elías Calles 419, Col. Tampiquito, San Pedro
www.tallerveganico.com
facebook.com/taller.veganico
Precios: accesibles
Por Santoku
Pásale al talller, te arreglamos el carro y mientras esperas cómete un taco... de romeritos.
Dejemos de lado un rato las carnes asadas y hamburguesas, el Taller Vegánico, ubicado en un local automotriz, ofrece platillos veganos 100 por ciento con ingredientes naturales (nada de imitaciones de carne hechas con soya, etc.).
Llama mucho la atención que en medio del ambiente rudo, lleno de metal, palancas y aceite de motor, se encuentre esta esquina naturista, amable, frecuentada por hipsters, hippies y entusiastas de la cocina alternativa.
Vayamos a lo que venimos, la comida. De tomar pedimos aguas frescas, de limón y hierbabuena, y naranja con piña, muy refrescantes las dos y, por su sabor, sin endulzantes añadidos.
Pedimos los tamales de frijoles, champiñones y espinacas. Te sirven dos, de muy buen tamaño, el relleno está muy sabroso, aunque la masa algo insípida, pero está bien porque es suave y permite que saborees mejor el resto de los ingredientes. Lo acompaña una crema de coliflor, que es más bien un consomé de verduras, servido en taza.
La hamburguesa árabe es una agradable sorpresa, esta hecha de garbanzo molido (falafel), y lleva humus, aguacate y tabulé (“pico de gallo árabe”). No sabe a carne (no tiene por qué, ni lo intentan), pero es igualmente deliciosa y llenadora. La acompañan con una brochetita de papas galeana perfectamente sazonadas con chile y especias.
De postre degustamos el pay crudo de mora, que es basicamente moras molidas compactadas sobre una base de nueces trituradas y luego todo congelado, muy rico aunque por la helada viene duro. Lo acompañamos con un té verde natural.
También comimos el taco de plátano, que es una tortilla de harina integral con plátano y crema de cacahuate, suena a un antojo que te harías en tu casa y por mucho menos de lo que te cobran, pero igual está bueno.
Por cierto, los sábados suelen invitar chefs a cocinar platillos ajenos al menú, veganos por supuesto, en sus cenas. Puedes apuntarte a participar en su página web.
Si buscas un lugar para comer sano, delicioso y que no se suba al tren del... simple novedosismo, el Taller Vegánico es una excelente opción para probar algo diferente.
¡Hasta el próximo corte!...
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